Educación alternativa: un desafío permanente y necesario

Por Maribel Ochoa
Maribel Ochoa
Maestra en gestión del desarrollo comunitario, educadora popular, facilitadora de procesos socio-educativas, co-contructora de escenarios de educación alternativa popular, basados en cooperación genuina.
Ha trabajado en alfabetización, docencia en todos los niveles, dirección de escuela primaria y secundaria; así como en programa de educación básica y de adultos en el Ministerio de Educación de Nicaragua.
Ha participado en la coordinación de programas de Educación Alternativa en varios centros de Guatemala, Honduras, El Salvador y Nicaragua.
Desde 2011 es facilitadora de procesos de aprendizaje en escenarios educativos virtuales alternativos desde ABACOenRed (www.abacoenred.com) y consultora en el área socio-educativa (facilitación de procesos de sistematización de experiencias, de planificación estratégica y otros).


Educación alternativa o emergente, o como se le quiera llamar, es un concepto que refleja que es alternativa frente a otros proyectos educativos formales y oficiales. En consecuencia, su metodología podría responder a procesos de buscar más libertad, más participación y de involucramiento de los sectores sociales frente a sus propias encrucijadas o problemáticas. 
También educación ‘alternativa’ porque se apropia de sus mismos esfuerzos que realiza la gente para generar más conocimiento, más práctica y más construcción de su vida. (Omar Castro Asesor de acción Educación Alternativa).
De hecho, el concepto de “educación alternativa” no tiene todavía una definición conceptual precisa y definitiva, más bien se pretende irlo construyendo desde la experiencia práctica del proceso de acompañamiento. Sin embargo, se visualizan componentes fundamentales como: implementación de metodologías dinámicas, la construcción de nuevas oportunidades de formación en lo técnico-vocacional y en lo lúdico-artístico-cultural, también una educación relacionada (conformación de redes solidarios) (en contraposición de una educación de proyectos aislados).
Una “educación alternativa”, que se orienta a educar y formar educandos que se comprometen con su desarrollo personal y el de su comunidad.
Una educación alternativa implica necesariamente una dinámica incluyente, NUNCA excluyente en sentido alguno.
Esta educación alternativa puede construirse tanto dentro de un contexto escolar formal como contextos totalmente extra-escolares, o alguna combinación de ambos.
Además, la ’alternatividad’ también consiste en el hecho que sea una educación orientada al aprendizaje conjunto desde, en y para la Vidarefiriéndome a ’calidad de vida’…. no una educación orientada a obtener notas, aprobar exámenes y conseguir títulos… 
Educación Alternativa
Hay muy poca educación desde, en y para la participación, la democracia, la transformación. Y a pesar de ciertos avances (ligero aumento del presupuesto frente al gasto público y frente al PIB), la educación sigue marcada por la inequidad y la exclusión y no rompe el círculo de la pobreza. 
En ese contexto, también en los países centroamericanos han nacido, desde hace varias décadas, experiencias educativas alternativas. No nos referimos en primer lugar a la mayor parte de los colegios privados, que, aunque suben el nivel de ‘conocimientos’ alcanzados, pocas veces entran en una educación concienciadora basada en y orientada a la transformación participativa, a un aprendizaje consciente, activo y significativo. 
Nos referimos más bien a iniciativas escolares, para-escolares o en otros ámbitos para desarrollar realmente procesos de educación alternativa: respondiendo a nuevas necesidades o espacios no cubiertos, respondiendo a concepciones y metodologías nuevas (donde el impacto de la educación Popular ha sido muy profunda), donde el aprendizaje constante, conjunta, dinámica, creativa y creadora, transformadora y consciente es el eje central. Procesos de educación alternativa (unos más sistemáticos y otros más eventuales, unos más rigurosos y efectivos que otros, con diferentes niveles de calidad) son demandados desde el nivel local y comunitario. Se mejora el impacto al estrechar los lazos y la interacción con el entorno comunitario local y nacional.
Lo ‘alternativo’ de la educación puede caracterizarse desde diferentes ámbitos del quehacer educativo:
1. Una educación alternativa por construir oportunidades a personas no integradas e históricamente excluidas del sistema escolar. 
2. Un carácter alternativo por desarrollar una metodología orientada al aprendizaje consciente, activo y significativo de cada una/o de las y los participantes, incluyendo el o la facilitadora. Esto mismo tiene, por supuesto, consecuencias para el proceso de construcción curricular.

3. La ‘alternatividad’ de la educación definida por valores: cooperación y solidaridad en vez de competencias. Estos valores no sólo se consideran durante el proceso de formación, sino también se proyectan en el tipo de ciudadana/o que se pretende ser. 
4. Educación alternativa también es aquella que procura llenar vacíos del sistema educativo nacional en cada país. Los espacios educativos que responden a necesidades no cubiertas por el sistema, como: formación técnico-vocacionalprofesionalización, construcción de capacidades emprendedoras, lo artístico-creativo, liderazgo comunitario, liderazgo político juvenil, etc. 

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