La escuela que me gusta

Por José Martínez, docente.


No les diré esto o se lo diré muy maquillado porque sé que ello haría estallar las alarmas, pero lo haré, lo seguiré haciendo… Lo haré pese a cuestionarme cada día si voy por el buen camino. Ayer despedí niñas y niños curiosos, apasionados, ilusionados y sobre todo felices. Creo que ese es el camino y de momento creo que seguiré andándolo.

Sé que no he podido expresar todo lo que quería, sé que este texto me hará parecer presuntuoso para quien no me conozca, sé que me diréis que me creo mejor y que menosprecio el trabajo ajeno, que me equivoco. Que repetir a veces es bueno, que los deberes ayudan a crear hábito y reforzar contenidos, que hace falta memorizar, que los exámenes son necesarios y que se ponen muy concienzudamente y no aquellos que propone el libro, que los libros de texto ayudan y que los niños los necesitan para organizar el trabajo…


Tengo respuestas para ello, respuestas en la mayoría de ocasiones científicas y fruto de mis muchas experiencias, lecturas y formación. Sé que muchos de vosotros anteponéis vuestra experiencia a vuestras lecturas sobre pedagogía y vuestra formación, y lo respeto.
No pretendo polemizar y voy a intentar (no sé si lo conseguiré) no entrar en debates. Me encanta debatir pero ahora, de verdad, estoy muy cansado.


Sé que me equivoco muchísimo y aprendo a diario de mis errores pero también sé que a menudo maestros y padres tenemos nuestros estilos educativos por inercia o porque reproducimos modelos aprendidos. Intento cuestionarme todo y a partir de esas dudas aprendo a diario.


Confío en que algún día nuestros gobiernos den a la educación la importancia que tiene, que miremos a modelos educativos que funcionan, y que en vez de mirarnos la escuela franquista y postfranquista en la que estudiamos muchos de nosotros, nos miremos en la escuela de los países nórdicos. Confío en una escuela amable, que enseñe a cooperar y que sepa potenciar las fortalezas de cada niño. Si son curiosos, espontáneos, críticos y apasionados van a aprender: segurísimo.


Confío en una escuela con maestras y maestros apasionados por su trabajo, muy formados y que siempre tengan un corazón de niño latiendo fuerte. Luchemos por ello.


Fuente: http://yopongolapluma.blogspot.com.es/2015/06/la-escuela-que-me-gusta.html

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