Mi experiencia práctica de la escuela en casa

Mi nombre es Miguel Cid, soy maestro y un principiante en el ámbito de la libre educación. Soy seguidor de su página y me gustaría contar mi experiencia con mis alumnos. Su madre está totalmente de acuerdo en publicar este documento, de hecho ha sido idea de ella, para mostrarles a los padres y madres otro camino posible en la educación de sus hijos.


Hace ahora 5 meses, una madre me llamó para impartir a sus hijos una educación-formación alternativa al sistema educativo actual, debido a que han tenido malas experiencias en varios centros y querían/necesitaban un cambio. Por ello, me informé sobre la metodología que la madre quería y sobre los distintos tipos de enseñanzas que se adecuaban más a sus condiciones.

El trabajo realizado en casa con sus hijos combina por un lado «homeschooling» y por otro «el método Montessori». Para aclarar conceptos, homeschooling consiste en educar en casa como alternativa al sistema educativo ejercido en los colegios e institutos, en los cuales, los alumnos carecen de motivación, de atención individualizada y de una enseñanza más práctica y adaptada a la vida real.

Por otro lado, el método Montessori se basa en trabajar sobre los intereses individuales de cada alumno/a y, a partir de ello, introducirles y aclararles conceptos dudosos, siendo el papel del docente más como guía que como profesor.

Puede que para muchos padres y madres estos conceptos suenen a una enseñanza futurista o poco convencional, pero hay países que llevan años utilizándolos y los resultados son notables.

Con dichos métodos podemos respetar los ritmos de aprendizaje, las necesidades, intereses y habilidades de cada alumno/a y cambiar la idea de aprender para aprobar un examen por la de aprender por aprender, por ampliar conocimientos y por interés personal. Aquí no hay niños/as que se queden atrás, no hay presión por las notas, no hay autoestima baja por terminar los ejercicios más tarde que sus compañeros y no hay presión para los profesores por dar un temario cerrado en un tiempo concreto, lo que se refleja en el ambiente relajado de la clase.

La escuela en casa ha recibido algunas críticas por el hecho de ser impartidas por familias sin experiencias educativas o porque los alumnos no lleguen a desarrollar un nivel adecuado de socialización. Para todo ello hay solución. En primer lugar, aconsejo a toda familia interesada en informarse de en qué consiste la escuela en casa, qué metodología seguir, como impartir las clases…para todo ello hay multitud de páginas web sobre el tema, además de muchos (demasiados) profesores sin trabajo que pueden apoyarles o realizar dicha función (como es mi caso).

Con respecto al tema de la socialización, según Adrián Candela, catedrático numerario de bachillerato: “los estudios existentes han venido a demostrar que los alumnos educados en casa son más maduros y están mejor socializados que muchos educados en la escuela”.

Se ha demostrado en numerosos estudios que los adultos que se educaron en casa tienen habilidades de comunicación, nivel laboral, económico y social igual o mejor que los que se educaron en colegios. Por lo tanto, esta opción educativa no crea, precisamente, desadaptados.

No hay una metodología que se considere «la mejor» ante las demás, es competencia de los padres saber elegir cual se adapta mejor a sus hijos.

En mi caso, en un día normal de clase los niños trabajan en algunos de sus proyectos, desayunan y tienen tiempo libre, ellos son los que eligen qué quieren hacer y cuando. Siempre hay temas de interés para trabajar e investigar, lo que les desarrolla el sentido de la iniciativa y autonomía. No se pretende que los chicos den una respuesta cerrada a las típicas preguntas de clase, sino que indaguen en el conocimiento de un tema y se impliquen por ellos mismos.


Otro aspecto importante es que no hay deberes, cosa impensable en el sistema educativo español hoy día. Aunque yo recomiendo siempre hacer algo de lectura, siempre de manera voluntaria. En concreto, mis chicos se han leído unos ¡¡20 libros en 4 meses!! Y cada dos semanas quieren volver a la biblioteca a por más, lo que se ha traducido en una mejora de la expresión oral-escrita y corrección de los errores ortográficos.
Por poner algún ejemplo real de proyecto trabajado en clase, destaco el que hicieron de Egipto. A través de dicho proyecto, pudieron trabajar sobre los dioses, los números romanos, las culturas antiguas, las religiones, costumbres, construcciones, formas poliédricas… en fin, a partir de una idea inicial se pueden trabajar multitud de contenidos adaptados a sus edades e intereses. Otra cosa que les encanta hacer en la clase son los debates, investigar sobre temas paralelos y argumentar, respetando el turno de palabra y la opinión del contrario.

Además de los recursos que ofrece Internet, encontramos más recursos en bibliotecas, en museos, en zoos, en casas de la cultura…

Cualquier niño/a que comienza a trabajar con estos métodos mejora en confianza, autoestima y autonomía, aspectos básicos para su desarrollo personal.

He impartido clases extraescolares y particulares, y trabajado en varios colegios pero la experiencia actual me ha podido abrir la mente hacia un mundo completamente nuevo en el ámbito educativo, aunque también he podido comprobar lo atrasados que estamos con respecto a este hecho.

Esto es todo.

Muchas gracias por la página que tenéis, me soluciona muchas dudas y subís cosas muy interesantes.

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