Altas capacidades y autismo: una mirada positiva

No se suele hacer público que las historias de los hombres y mujeres excepcionales están impregnadas en su niñez de libertad, de confianza y de una mirada atenta que no juzga, que permite y promueve la experimentación a todos los niveles y que comprende que las expectativas del adulto pueden ser la mayor limitación del pequeño.
A su vez, muchas historias vitales y familiares han estado presididas por la angustia, la impotencia y el desconcierto hasta que una casualidad, un logro o una mirada abierta cambian el foco para dar a su rumbo un giro de 180º a partir de ese momento.
Nos ha cautivado la historia concreta de la pequeña Iris Grace:
Tiene 3 años, es autista y vende sus obras en miles de dólares

La comparan con artistas de la talla de Monet y Pollock y tan solo tiene 3 años. Iris Halmashaw es una niña autista que ha revolucionado el mundo artístico a su corta edad. Está a punto de inaugurar una exposición de arte en Londres y sus obras ya se venden en miles de dólares.


Como todos los grandes hallazgos de la humanidad, los padres de Iris descubrieron por casualidad el talento innato de la pequeña. “Ella no puede hablar y tiene grandes problemas en la interacción con los demás, pero se expresa a través del movimiento y el arte”, confiesan sus padres en su sitio web irisgracepainting.com.

Su madre, Arabella Carter-Johnson, cuenta que a Iris le diagnosticaron autismo en el 2011. Desde entonces, la niña fue atendida con especialistas, pero se comunicaba muy poco y solía tener reacciones violentas.
Hace unos meses, “mi madre compró un caballete, se cayó la pintura y manchó la hoja. Iris se enfureció y se puso a llorar. Ahí me di cuenta que el problema no era la pintura, sino el hecho de que no podía controlarlo. Así que puse una hoja de papel sobre una mesa en lugar del caballete y de inmediato se puso a pintar. Parecía saber qué hacer intuitivamente”, explica la madre.

“Tiene una increíble capacidad de concentración, de alrededor de dos horas en cada pieza. Su autismo creó un estilo de pintura que nunca vi en un niño de su edad, ella tiene un gran entendimiento de los colores y de la forma en que estos interactúan entre sí”, dice Arabella.
La madre de Iris colgó algunas pinturas de su hija en su cuenta de Facebook y de pronto sus amigas se interesaron en ellas, las compraron y desde entonces son solicitadas. Los padres aseguran que el dinero recaudado es para cubrir los gastos de la terapia que recibe su hija, que bordea las 7 mil libras anuales.
“Ella encontró una manera de expresarse que es tan hermosa, que quería compartirlo y aumentar así el conocimiento de su condición, que afecta actualmente a unos 100 mil niños en el Reino Unido y estas cifras van en aumento”, agregó la orgullosa madre.
Resulta muy interesante el punto de vista de la psicoanalista argentina Luján Iuale, que rescata el valor de respuesta subjetiva que ha supuesto para esta niña y su familia la práctica de la pintura:
Me parece que para los padres es importante poder reconocer a través de la pintura, que allí hay alguien capaz de expresarse. 
A mí particularmente me sirve de ejemplo para sostener la necesidad de distinguir autismo de déficit. Muchas veces se cree que el autista simplemente está aislado, que no hay nadie allí. Casi siempre se considera al autismo por la vía de lo que falta. Seguramente los niños autistas sufren una serie de perturbaciones severas pero no son sólo eso.
Es imprescindible la intervención temprana. Como analistas apuntamos a propiciar efectos en la subjetivación que le permitan al niño, construir un lazo al otro soportable, que favorezca la apropiación del cuerpo y que habilite de ser posible la entrada en el  lenguaje. Eso no significa que siempre se logre, ni que el analista trabaje sólo. Es preciso poder trabajar con otras disciplinas. Con los padres, se hace necesario poder alojar el padecimiento que conlleva el encuentro con un niño autista, sobre todo por las dificultades que se instauran a nivel del lazo. Es muy desgarrador para los papás no encontrar un modo de relacionarse.
Creo que es importante situar el valor que debemos conferirle al uso del cuerpo. Esta niña ha encontrado por esta vía singular, única e irrepetible un modo de poder hacer con su cuerpo. Tenemos que entender que para todos los seres humanos el cuerpo en principio se presenta como ajeno, y que es un efecto poder hacer con lo que se tiene algo. No todos los niños autistas pueden hacer esto, pero tampoco todos los neuróticos podríamos, con lo cual hay que rescatar el valor de respuesta subjetiva que puede tener para esta niña el pintar. 
No son pocos los niños autistas que puntúan por encima del CI de corte de las altas capacidades, y es previsible que aún surgieran más de entre los que no pueden realizar tests por no poder establecer una comunicación con ellos. Lo más honesto es reconocer que queda mucho por aprender sobre la inteligencia. 
Dedicamos este post a todos los niños y padres de niños diagnosticados con síndrome de espectro autista, y muy especialmente a Cloe y a su familia.
Con cariño,

El equipo de AACC de PLE