Descubrí a Zoki

Resulta que, como siempre por casualidades, he sabido que al norte habita un señor de barbas al que sus amigos -y también quizá algunos enemigos, que nadie no los tiene- llaman Zoki.
Francisco Javier Irazoki
Francisco Javier Irazoki, además de hombre de mirada azul sobre barba de nidos, es poeta. Y, como desterró la ira de su vida, su apellido se ha quedado en las dos últimas sílabas.

¡Pero esto es un blog de educación, no de poesía! (os he oído…)

Educación (escolarización), infancia y poesía son a menudo uno, y aquí os lo dejo:


ÁLBUM
El que se rebelaba contra las normas del colegio caía en una habitación oscura.
Ya habían pasado más de veinte años desde el final de la guerra, pero el miedo estaba aún en los cuadernos escolares. Lo vencíamos con la exaltación del juego o mirando el humo del serrín y de los troncos que ardían en las estufas. También lo desviábamos con la somnolencia. En invierno hicimos muchas siestas bajo el abrigo de las imágenes del dictador erguido sobre un caballo.
Sólo un niño se oponía a los enseñantes del miedo. «¿Habéis besado el anillo del cuervo?», preguntó con unas hebras de tabaco entre las comisuras de los labios, mientras señalaba al sacerdote que dócilmente saludábamos. Admiré su audacia endurecida por los encierros frecuentes en la sala de castigo con que nos amenazaron.
Al entrar en clase, yo sacaba de mis bolsillos las astillas y hojas de árboles que recogía en el camino. La corteza lisa del haya fue mi amuleto. Con los dedos abrí las agallas de roble y preparé una sepultura para aquellas palabras que no había comprendido. Arcabuz, cordillera y afluente pasaron bastantes semanas en el hueco, hasta que sus significados levantaron el vuelo.
Cierto día, una profesora, cansada de mi torpeza al leer, me quitó el libro y lo lanzó al techo. Las tapas y hojas se despegaron en el aire. Los folios y las carcajadas de los niños bajaron lentamente y me cubrieron. Braceé en el interior, y en ese momento comprendí que algunas risas eran el cuarto oscuro.

(Del libro Los hombres intermitentes. Hiperión, 2006)



Abrumando a los niños…

Experto en pedagogía Waldorf sostiene que es ridículo abrumar a los niños con notas y evaluaciones.

Por lo anterior en este método es muy importante que los niños tengan tiempo para ser niños, puedan jugar y aprender con el movimiento, lo que se contrapone al modelo de las escuelas tradicionales, donde los alumnos aprenden sentados en una silla.

Si bien la este sistema educativo es popular en Alemania y países escandinavos, cada vez gana más adeptos de todas partes del mundo.

En las escuelas Waldorf son los niños quienes llevan el ritmo del su proceso educativo, ya que aprender a leer a después de los 6 años o incluso a los 8, y mientras están en edad escolar tienen una fuerte formación artística y musical. Según los defensores, este método permite que cuando los jóvenes llegan a la universidad, su rendimiento se sitúe sobre la media.

Christopher Clouder


Christopher Clouder, profesor y escritor, y uno de los máximos expertos de la pedagogía Waldorf, cree que la educación tradicional podría quedar obsoleta en unos años. En su parecer ya se cumplió el ciclo, puesto que procede del siglo XIX. Pero de todas formas aclara que no está todo mal en ella, sino que necesita evolucionar.


Según el experto se debe poner énfasis en la autoexploración, ya que los niños necesitan que se les estimule la creatividad, el coraje y el trabajo en equipo, más que que enfocarnos en que asimilen ciertos conocimientos, ya que todo lo que nos podemos preguntar tiene una respuesta en internet.

Respecto al actual sistema educativo, Clouder sostiene que desde muy temprana edad los niños son expuestos a un entorno muy competitivo, cuando lo natural en ellos es cooperar con sus pares.

De igual forma lamenta que la gran obsesión actual sea transformar a los niños en unidades económicamente operativas en un corto plazo e indica que aunque no se presione con plazos, los niños de igual forma aprenden y más rápido de lo que todos creen, por lo que a su juicio abrumar a los chicos con exámenes y notas desde muy temprana edad es ridículo, tal como consigna cincodias.com.

Para muchos la idea pasar por la escuela y no tener exámenes, puede resultar poco efectivo, pero en las escuelas amparadas bajo este método, los niños pasan distintos retos y su meta es realizarlos cada vez mejor, ya que abogan por la autosuperación, que es algo que dura para toda la vida. Y añade que los exámenes como todos los conocemos cobran sentido cuando tienen mayor edad.

Como se mencionó anteriormente, por su contribución al desarrollo personal, el arte y la música tienen un papel fundamental en la pedagogía Waldorf. Christopher Clouder ahonda en este tema expresando que aportan armonía y todas las artes implican movimiento, agregando que cuando a los niños se les deja solos dibujan, cantan, saltan, se mueven y esto tiene una respuesta científica: el movimiento genera sinapsis en el cerebro, estimulando las conexiones neuronales.

Asimismo se ha demostrado que aquellos niños que tienen una gran educación artística, poseen una mejor salud mental, la deserción escolar disminuye, así como también el consumo de drogas.


Fuente: http://reevo.org/externo/abrumar-a-los-ninos-con-notas-y-evaluaciones-no-seria-la-mejor-tecnica-educativa-2/

¿Por qué el sistema educativo se empeña en matar lectores?

Por Carmen, mamá y autora del blog cappaces.com
Estoy convencida de que uno de los mejores legados que les puedo dejar a mis hijos sería el amor por los libros. La lectura no sólo supone una fuente de placer inmensa o un vehículo de evasión de una realidad que muchas veces no nos gusta y que nos permite acercarnos a universos y personajes más afines a nuestro mundo interior que el real, sino que además es la llave de la libertad.
A la lectura se llega primero por placer y, con el tiempo, se acaba descubriendo ese instrumento de libertad que representa. El ejercicio de la lectura nos permite desarrollar una capacidad de razonamiento que requiere de práctica, pone a nuestro alcance fuentes variadas y a veces contradictorias que nos obligan a elaborar nuestras propias conclusiones y a desarrollar esa facultad tan importante llamada criterio propio y que supone la mejor vía para acercarse a una verdad más justa y objetiva que aquella que se nos da ya masticada y elaborada. Hasta tal punto los libros representan un instrumento de cambio y transformación de una sociedad, que ha sido una constante en la historia de la humanidad la persecución, prohibición y quema de libros como el arma que efectivamente son.
Todos los conocimientos, todo lo que la humanidad es y ha sido, todo lo que se ha inventado, pensado, sentido y creado está en los libros.
©Paula Verde Francisco

©Paula Verde Francisco
Todo lo que la lectura significa, se contrapone a lo que la educación reglada representa. A día de hoy, y tal y como se desarrolla, parece tan sólo enfocada a fabricar seres uniformes amoldados al sistema de pensamiento de sus respectivas sociedades. Lo más curioso, es que la teoría de nuestro sistema educativo y los programas de estudio no lo exponen así y esos textos están plagados de un lenguaje y unos conceptos que propugnan todo lo contrario: fomento de la autonomía, la independencia y el sentido crítico, capacidad de razonamiento, educación en valores, desarrollo del criterio propio, aceptación de la diversidad y la diferencia, desarrollo de la tolerancia y el respeto, potenciación de la imaginación y la creatividad personal… Pero esa teoría, tan avanzada y liberadora, no ha ido acompañada en la práctica de un cambio en la metodología y se ha quedado tan sólo en eso: palabras.
Esa misma teoría educativa también reserva un espacio para el fomento de la lectura. La realidad de cómo se aplica, no sólo no consigue crear lectores sino todo lo contrario: alumnos que acaban aborreciendo los libros. En el caso de la Educación Secundaria, lo consiguen incluso con aquellos niños que ya llegaban siendo lectores. Yo tengo un ejemplo en mi casa.
El sistema educativo intenta fomentar la lectura por medio de dos conceptos que se contradicen con lo que los propios libros representan:
Obligatoriedad: se elabora un listado de libros que presupone que ciertas historias van a encajar con las características, gustos y personalidad de todos los niños de esa clase.
Por una parte, esta práctica aberrante presupone a todos los niños iguales, algo que no es real pero que viene a confirmar mi convencimiento de que lo que el sistema educativo persigue no es “formar personas”, sino “crear autómatas” (quienes no encajan, no se adaptan o no consiguen “simular que se adaptan”, son expulsados del sistema). Por otra parte, los libros representan libertad: cuando no se tiene siquiera la mínima que nos permita elegir nuestra propia lectura, llamémosle otra cosa pero no lectura.
Premura y urgencia: se obliga a completar un libro en un determinado espacio de tiempo.
Aún siendo lectora voraz, hay temporadas en que los días, e incluso las semanas, se me pasan sin un libro entre las manos. Porque la lectura requiere de un determinado ánimo (o estado de espíritu si se quiere) que no siempre se tiene. Menos aún cuando se vive en el mundo de la maternidad diversa. Son incontables los días en que soy incapaz de concentrarme en las palabras y me veo retomando el mismo párrafo una y otra vez, sin lograr concentrarme en su significado. Así que no, no se puede obligar a completar una lectura en un determinado espacio de tiempo. Recuerdo haber leído “La Regenta” en 3º de BUP a contrarreloj y encontrarme pensado sobre lo mucho que habría disfrutado su lectura si hubiera podido hacerlo con calma.
Resulta que, treinta años después, nada ha cambiado y veo a mi hija, lectora vocacional y entregada hasta iniciar la ESO, angustiada ante las páginas de un libro que debe apurar a tiempo para el examen del viernes (y cuya lectura debe compaginar además con deberes y exámenes). Así que, el sistema educativo parece seguir empeñado en matar lectores y esto afecta incluso a los que están consolidados.
Sistema educativo mata lectores-2
Me indigna pensar que todo el tiempo que he pasado buscando y revisando libros que se ajustaran a todo lo que yo sabía que iba a enganchar a mi hija (argumentos, localizaciones espaciales y temporales, protagonistas, ilustraciones e incluso tipografía), me lo han reventado de un plumazo. Horas y más horas rebuscando entre las estantería de bibliotecas públicas, librerías (pequeñas, medianas y grandes almacenes), webs y blogs especializados…. para nada. No pierdo la esperanza de que esa semilla vuelva a rebrotar algún día y que pueda volver a verla disfrutando con un libro entre las manos. Cuánto echo de menos ahora aquellos días en que tenía que reñirle para que regresara al mundo siquiera para sentarse con nosotros a la mesa o saludar a las visitas, y ella acababa escabulléndose de nuevo para leer a escondidas. Esa pasión le llevó a pedirme que creara un blog para ella donde poder guardar sus lecturas preferidas, imagino que como un forma de compartirlas con el mundo y de que aquellas sensaciones quedaran guardadas en algún rincón. Desde que empezó el instituto y sus lecturas se convirtieron en obligadas, Leer para dentro también quedó abandonado. Igual que su pasión.
Así que, resumiendo, el sistema educativo pretende formar lectores por medio de la lectura obligatoria y a contrarreloj. Y no, da igual el número de voces que se empeñen en gritar que así no sólo no se crean lectores sino todo lo contrario: personas que aborrecerán la lectura toda su vida, que el sistema educativo también está empeñado en no darse por enterado. Así que entiendo que, en realidad, no quiere formar lectores sino “hacer que forma”. Formar personas libres supone una amenaza para cualquier sistema, por muy amante de la libertad que se declare.
Así que, es a nosotros, las familias, a quienes nos va a corresponder lograr que nuestros niños lean, que lo hagan con agrado y que aprendan cómo usar esa puerta de libertad. ¿Existenotras vías para fomentar la lectura? Si, las hay, pero implican tiempo, esfuerzo y paciencia por parte de los adultos, así que nos decidimos por la vía fácil y rápida que representa la obligatoriedad pero que, repito, no sólo no es efectiva, sino que casi siempre consigue el efecto contrario: hacer que los niños odien la lectura.
Como no quiero alargar ni hacer pesado este post, intentaré reunir en otra entrada las claves que mi experiencia me ha enseñado que sí pueden ser efectivas. No soy docente, ni pedagoga, ni experta en literatura infantil (quiero decir que no tengo ningún título-papel que me acredite en este campo), pero me avala la experiencia de casi 15 años como madre empeñada en que dos niños de distinto género, gustos, aficiones, personalidad, características y hasta funcionalidad, amen los libros.
Y ojalá eso les ayude a convertirse en indomables Will Huntings.

¿Cómo aprenden a leer y escribir los que (oficialmente) no aprenden?

Por Adrián Pérez Montes.


Queridos amigos y familias:

En base a un artículo traducido sobre el aprendizaje de la lectura en niños no escolarizados que siguen una educación libre (http://blog.permondo.eu/ninos-que-aprenden-solos-a-leer/), he querido escribir algo parecido sobre cómo aprenden a leer y escribir los niños no escolarizados en España.
Mi idea consiste en escribir unos artículos (o quizás incluso un estudio) basados en las experiencias reales de familias que siguen el camino de la educación autodirigida, fuera de la educación oficial. Para ello necesito vuestra ayuda.

Mi petición

Si eres un padre o madre y estás interesado en participar, te agradecería que respondieras a las preguntas que vienen a continuación y me enviases tus respuestas a la siguiente dirección: adrian.perezmontes@web.de

Si sabes de otras familias que podrían tener interés en responder a las preguntas, por favor,  reenvíales este mensaje.

Si eres una asociación o escuela y queréis participar, os agradecería que hicierais llegar este mensaje (o solo el cuestionario que sigue) a los padres y que una vez rellenado, me lo enviaseis a la siguiente dirección (también podéis dar mi dirección para que me lo envíen directamente): adrian.perezmontes@web.de

Los cuestionarios

Instrucciones:

– Todos los nombres aparecerán de forma anónima en el artículo, a menos que indiques expresamente lo contrario. 
– Una vez contestadas las preguntas, puedes enviar tus respuestas por email a adrian.perezmontes@web.de
– Si no tienes tiempo o no quieres responder a todas las preguntas, las más importantes se encuentran en el primer cuestionario.
– Una vez terminado el trabajo, se publicará en el blog.permondo.eu, disponible para todo el que quiera leerlo.

Primer cuestionario, para familias en España que hayan seguido una educación libre, fuera de la escuela, con niños más o menos mayores (este es el más importante):

1.       ¿A qué edad aprendió tu hijo o hija a leer? ¿y a escribir?

2.       ¿Qué relación tenéis (teníais) los adultos en casa con la lectura (¿hay libros, hábito de lectura?)? ¿Leíais libros a los hijos antes de que aprendiesen a leer?

3.       ¿Había herramientas en casa para facilitar el aprendizaje?, ¿cuáles? (montessori, cuadernos de lectura o escritura, pizarras, ordenadores, juegos…)

4.       Que tú sepas, ¿han usado alguna de las herramientas citadas arriba? ¿cuáles?

5.       Más allá de las herramientas usadas o no, ¿cómo fue el proceso de aprendizaje?, ¿pidió ayuda? ¿Hubo algo que te llamara la atención en su aprendizaje?

6.       ¿Habéis tenido problemas o dudas respecto a su capacidad de aprender a leer y escribir? ¿Cómo se han solucionado?

7.       Si tenemos alguna duda más, ¿podemos hacértela llegar vía email? ¿a qué dirección?

Segundo cuestionario, para todo tipo de familias en España que busquen o hayan encontrado una educación diferente o “alternativa” (este es opcional, puedes enviarme primero el de arriba y luego este):

1.       ¿Por qué no habéis seguido o no queréis seguir el camino de la enseñanza oficial?

2.       ¿Qué es lo que os gusta de lo que habéis encontrado?

3.       ¿Cómo ve vuestro entorno (familiares, amigos, etc.) el camino por el que habéis optado en lo educativo?



FECHA LÍMITE DE ENTREGA de los cuestionarios: 20 de abril 2015

Mi intención es empezar a trabajar sobre el material que me hagáis llegar a partir de principios de abril y me gustaría tenerlo más o menos terminado para principios de mayo, de ahí la fecha límite. Con mucho gusto me podéis seguir enviando los cuestionarios más allá del 20 de abril, pero no podré tenerlos en cuenta en esos (primeros) artículos.

¿Cuál es el objetivo de este trabajo?

Existe mucha gente que tiene claro que el sistema educativo en España no funciona bien, sin embargo, no son capaces de imaginarse una alternativa, y cuando les presentan la alternativa de la educación libre, les suele parecer muy interesante, pero no creen que esto pueda funcionar.

Pienso que si queremos que cambie el marco jurídico-legal en España para las familias que no escolarizan a sus hijos, lo primero que tenemos que hacer es combatir ese miedo. 

Para combatir el miedo, no existe nada mejor que el conocimiento, y eso es lo que me gustaría hacer con estos cuestionarios, recolectar y luego dar información sobre cómo aprenden los niños sin que nadie les obligue ni dirija.

Una de las frases que siempre surgen en los encuentros de familias para conocer espacios de educación no dirigida por los adultos es “sí, me parece muy bonito e interesante todo esto, pero, ¿cómo van a aprender mis hijos aquí a leer y escribir, si nadie les obliga?”. 
Con este trabajo espero dar respuesta a la pregunta.

Este trabajo pretende MOSTRAR a todo el que quiera escuchar que los niños no son vagos por naturaleza, que, si nadie los reprime, nuestro instinto y curiosidad milenaria (o en otras palabras, la evolución) nos OBLIGA a aprender y adquirir todos los conocimientos que necesitamos para vivir nuestra vida. La escolarización FUE necesaria en un momento en el que no había forma de acceder a ciertas partes del conocimiento, pero, hoy en día, estando en un entorno alfabetizado, con herramientas como internet como puerta del conocimiento, la escolarización ya NO es NECESARIA.

Un abrazo, y gracias por vuestro tiempo y ayuda,



Adrián